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#426 Subordinación de Dios el Hijo al Padre

March 13, 2015
Q

He pasado los últimos ocho años asistiendo a una iglesia unida. Sin embargo, después de escuchar su clase Defenders [Defensores] y también las enseñanzas del Dr. David Pawson sobre la trinidad, me he convencido de que la teología de la unidad es una herejía. La mayoría de mis preguntas que trataban con los Trinitarios han sido respondidas y la teología está comenzando a tener mucho más sentido a medida que escucho las enseñanzas suyas y de Pawson. El asunto con el cual estoy teniendo dificultad para entender es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo siendo co-iguales como usted enseña en la clase Defenders [Defensores].

Si ese fuese el caso, ¿qué hacen los Trinitarios con el texto de 1 Corintios 15: 20-28? ¿Está Jesús subordinado o sujeto al Padre o son ellos co-iguales? Ese versículo parece implicar que, en el final, Jesús estará subordinado al Padre. Dr. David Pawson parece enseñar que Jesús era eternamente el hijo y estará subordinado al Padre. Pawson enseña que Jesús siempre fue el hijo y que Dios deseaba tanto tener un hijo que Él creó la raza humana para poder tener más [hijos], ¿no es eso verdadero en la visión suya? Sin embargo, usted parece decir que usted cree que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son todos co-iguales, no sólo igualmente Dios, sino iguales en posición. Mi ex-pastor, quien era un teólogo unido (oneness) enseñaba que eso significa que Jesús era uno igual con Dios el Padre y [Jesús es] sólo un modo separado que tiene Dios y que está utilizando por una temporada. Pienso que la tercera opción es una herejía, pero estoy curioso por saber lo que usted piensa de las opciones enumeradas y cuáles alternativas usted tiene que ofrecer.

Philip

Estados Unidos

  • United States

Dr. Craig

Dr. craig’s response


A [

¡Estoy muy contento de que hayas podido zafarte de esta herejía unitaria, Philip! El modalismo de tu ex-pastor no puede darle sentido a la interacción terrenal de Jesús con su Padre Celestial, ¡ya que ciertamente él no se estaba hablando a sí mismo!

Entonces, ¿Cómo deberían los trinitarios entender 1 Corintios 15.20-28?

Lo cierto es que Cristo ha sido levantado de entre los muertos, como primicias de los que murieron. De hecho, ya que la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre viene la resurrección de los muertos. Pues así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos volverán a vivir, pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; después, cuando él venga, los que le pertenecen. Entonces vendrá el fin, cuando él entregue el reino a Dios el Padre, luego de destruir todo dominio, autoridad y poder. Porque es necesario que Cristo reine hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies. El último enemigo que será destruido es la muerte, pues Dios ha sometido todo a su dominio. Al decir que todo ha quedado sometido a su dominio, es claro que no se incluye a Dios mismo, quien todo lo sometió a Cristo. Y cuando todo le sea sometido, entonces el Hijo mismo se someterá a aquel que le sometió todo, para que Dios sea todo en todos.

El versículo 28 claramente dice que el hijo se someterá a Dios el Padre. Aunque no conozco al Dr. Pawson, por lo que tú me dices me suena a mí como que él defiende la visión del estatus de credo dado en el Concilio de Nicea (325), de que el Hijo es engendrado eternamente del Padre y que, por lo tanto, procede del Padre de la misma manera que un rayo de sol procede del sol. En ese sentido, el Hijo está siempre subordinado al Padre y por eso el hecho de su entrega final de su Reino al Padre no representa nada realmente nuevo. (Pongamos a un lado la visión curiosa de “que Dios deseaba tanto tener un hijo que Él creó la raza humana para poder tener más [hijos]"). En ese entendimiento tradicional, Dios el Padre es la fuente de Dios el Hijo y de Dios el Espíritu Santo.

Supongamos que no defendemos la doctrina tradicional de que el Hijo viene del Padre en relación a su naturaleza divina sino que tratamos a las personas divinas como tres miembros no derivados de la Trinidad. Incluso en esa visión, nosotros vamos a querer distinguir entre lo que se conoce como la Trinidad ontológica y la Trinidad económica. La Trinidad ontológica tiene que ver con Dios de la manera que Él es en sí, sin relación con el mundo, mientras que la Trinidad económica tiene que ver con Dios de la manera que Él se relaciona con las criaturas. Ontológicamente, las tres personas, no siendo derivadas y siendo perfectamente iguales, no están en ninguna relación de subordinación. Pero en relación a las criaturas, por amor a nuestra salvación, la segunda persona de la Trinidad se somete a la primera, asumiendo así una naturaleza humana, y la tercera persona actúa en el lugar de la segunda, continuando el ministerio del Hijo entre su ascensión y su retorno. Por lo tanto, en la Trinidad económica hay relaciones de subordinación entre las personas de la Trinidad.

Lo que es importante entender es que la subordinación no implica inferioridad. El Hijo y el Padre son, en todos los aspectos, co-iguales, pero por amor a nosotros y por motivo de nuestra salvación, el Hijo se somete al Padre. Por tanto, la Trinidad proporciona un bello modelo de la familia, en el cual la mujer, a pesar de ser co-igual con su marido, por su propia voluntad se somete a él. Las feministas que denuncian dicha sumisión sobre las bases de desigualdad no han entendido que la sumisión funcional no necesita surgir de inferioridad, sino que puede ser emprendida entre iguales con el motivo de algún objetivo mayor.

En 1 de Corintios 15.20-28, es importante que también recordemos que es el Hijo encarnado que está bajo disputa. Como el Hijo del Hombre, a Jesús se otorga toda autoridad y poder sobre el mundo (Daniel 7.14). Pero en el fin del mundo, el Hijo mismo entrega el Reino al Padre y está sujeto a Él. Como hombre, Cristo debe estar subordinado a Dios, ya que su naturaleza humana no es divina, sino de criatura.

- William Lane Craig