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#341 La Feminización del Cristianismo

December 24, 2013
Q

Estimado Dr. Craig,

Con frecuencia he encontrado que sus palabras son una fuente de información y de afirmación para mi fe cristiana y he acudido a sus escritos y a sus videos en tiempos de dudas o de cuestionamiento.

Así que me sentí defraudada, casi en un estado de shock, cuando leí su boletín del mes abril de este año en el que usted casualmente estereotipa a los hombres y a las mujeres, y se queja de que la iglesia en gran parte se está feminizando y está teniendo dificultad atrayendo a los hombres. Usted comparó las audiencias en un par de sus compromisos de conferencias con la audiencia tomada de un videoclip de una sección de Pregunta y Respuestas del show Downtown Abbey en otro lugar—concluyendo que casi todos eran hombres en las audiencias de las conferencias y casi todos eran mujeres en la Downtown Abbey “simplemente porque el programa Downtown Abbey es altamente relacional, lo cual atrae más a las mujeres, mientras que mis conferencias tenían una orientación principalmente intelectual, lo cual atrae más a los hombres”.

Yo creo que en esto usted está usando estereotipos, lo cual usted justifica al hacer una comparación ridícula que no tiene ningún significado estadístico. No sólo su declaración es irracional, sino que es potencialmente dañina—en especial cuando se hace sin ninguna precaución. Los estereotipos son atajos para clasificar a las personas. Los estereotipos pueden, y casi siempre, limitan y distorsionan la manera que percibimos a las demás personas y al mundo. Ellos son una forma vaga de pensar, que conlleva a la discriminación y su uso no se debería fomentar.

También estoy un poco perturbada con su afirmación referente a la feminización de la iglesia. ¿Qué quiere usted decir con eso, y cómo usted apoya esa declaración? Estoy curiosa porque históricamente la iglesia ha sido una institución dominada por hombres (a veces criminalmente de esa manera), y las instrucciones de la Biblia para y acerca de las mujeres con frecuencia son difíciles de tragar. Si algo, la iglesia ha tenido dificultad en atraer a las mujeres. Y si es verdad que estamos viendo a más mujeres en papeles de liderazgo en la iglesia (tengo que suponer que esto es lo que usted quiso decir por “feminización”), creo que es algo a lo que no hay que temer ni resistir. Eso sería un cambio agradable y tiene todas las oportunidades para desafiar la manera que pensamos de los unos a los otros—permitiendo a que nos amemos cada uno mejor y a que nos veamos cada uno más claro.

Para mí, ese boletín me hace cuestionar su pericia en algunas áreas. ¿Podría usted ayudarme a reconstruir algo de la fe que he perdido en sus palabras? Estaré muy agradecida.

Atentamente,

Alexandra

  • Canada

Dr. craig’s response


A [

Las observaciones que hice acerca de la atracción peculiar que la apologética cristiana tiene para los hombres conlleva a varias afirmaciones. Vamos a desenredarlas para ver cuales de ellas son objetables.

En primer lugar está mi observación de que la apologética parece tener mucho más interés en los hombres que en las mujeres. Esa observación está basada en una cantidad enorme de experiencias que tengo hablando en los campus universitarios, en conferencias de apologética y enseñando en los salones de clases. Es un entendimiento que gradual e inesperadamente se forzó sobre mí. Se me hizo muy evidente no sólo que las audiencias que venían a estos eventos eran en gran parte hombres sino que en evento sobre evento solamente eran hombres lo que se levantaban para hacer una pregunta. Esos hechos me parecen ser innegables.

En segundo lugar está mi hipótesis de que esta desigualdad se ha de explicar con el hecho de que los hombres responden más fácil cuando se les hace un enfoque racional, mientras que las mujeres responden más a los enfoques relacionales. Por supuesto, esta es simplemente mi mejor sugerencia y si tienes una hipótesis mejor para explicar esa desigualdad, Alexandra, estoy abierto para ella. Pero tiene que haber una explicación.

Por favor entiende que lo que estoy haciendo no es estereotipando sino generalizando. Hay una diferencia entre un estereotipo y una generalización. Una generalización reconoce que hay excepciones pero permanece siendo una caracterización precisa de la mayoría de los miembros de un grupo. La mayoría de las mujeres, en efecto, responden mejor a los enfoques relacionales, mientras los hombres tienen la tendencia a gustarles el enfoque racional. Libros acerca de cómo mejorar el matrimonio hacen una fuerte énfasis sobre esta diferencia. En su fascinante libro “Tú No Me Entiendes”, Deborah Tanner, por ejemplo, dice que los hombres y las mujeres se comunican de una tan diferente que cuando un hombre le habla a una mujer es como si fuera un caso de comunicación transcultural.

Al principio pensé que tal vez la razón que las mujeres casi nunca se levantaban a hacer una pregunta se debía al factor de intimidación: simplemente se sentían menos cómodas que los hombres levantándose en público para hacer una pregunta. Es por eso que la experiencia de ver el panel de Downtown Abbey fue tan fascinante para mí. ¡A pesar de que había hombres en la audiencia, todas las personas que se pusieron de pies e hicieron una pregunta eran mujeres! Cuando por fin un hombre se levantó y preguntó algo, esto fue casi causa de celebración y todo el mundo lo notó. Ahora bien, esta evidencia es una anécdota y no una estadística, como lo señalas, pero aún así esto no fue accidental. ¿Cuál es la explicación? Las personas, como mi esposa Jan y yo, que son fans de Downtown Abbey saben lo relacional que es el programa, ya que sigue las vidas y las luchas personales de esas personas en la casa. Es sorprendente de ver que las mujeres no se sentían intimidadas de levantarse en público y hacer preguntas acerca de asuntos relacionales.

Tal vez estoy equivocado acerca del por qué la apologética consistentemente atrae a más hombres que a mujeres, pero si es así, entonces aún necesitamos encontrar alguna explicación del por qué es eso.

En tercer lugar está mi afirmación de que la iglesia se está convirtiendo más y más feminizada. Lo que quiero decir con esto es que los servicios y los programas de la iglesia están en gran parte basados en factores emocionales y relacionales que atraen más a las mujeres que a los hombres. El problema de la falta de atracción de la iglesia a los hombres ha sido reconocido por los movimientos de hombres como Cumplidores de Promesas y libros como el de John Eldredge, Salvaje de Corazón. En ningún otro lugar esta feminización es más evidente que en la música contemporánea de adoración. ¡Alguien acertadamente comentó que si uno fuese a cambiar las referencias de Dios en muchas de las canciones de adoración con la palabra “nena”, ellas sonarían como canciones románticas entre un hombre y una mujer! Esto no sería verdad de los himnos clásicos como “Castillo Fuerte” o “¿Y Podría Ser?” Después de haber hablado con unos hombres jóvenes, encuentro que muchos de ellos están apagados por esos sensibleros servicios de adoración y prefieren no asistir.

Vemos esta misma feminización por medio de factores relaciones en la cobertura de deportes por las cadenas de televisión, algo que era tradicionalmente un baluarte masculino. La cobertura de los Juegos Olímpicos se ha enfocado de una manera exclusiva en mujeres para poder incrementar la audiencia televisiva, al añadir relatos personales acerca de las vidas de los atletas en lugar de simplemente televisar los eventos mismos. En los deportes profesionales, ¿has notado como en los últimos años las cadenas de televisión han involucrados a mujeres reporteras para que vayan al campo y entrevisten a los jugadores de baseball o de futbol, usualmente acerca de cómo se sienten acerca de esto o aquello? Jan y yo tuvimos que reírnos cuando, después de un partido donde el equipo de los Broncos de Denver aplastaron a los Ravens de Baltimore, la reportera le preguntó a Peyton Manning, “¿Te sentiste mal por el otro equipo cuando miraste la pizarra y viste el marcador?” ¡Uh, no lo creo!

Tienes razón que la predominancia de las mujeres en el cristianismo es un fenómeno relativamente nuevo. Es solamente sobre los últimos 200 año que el cristianismo se ha convertido en gran parte femenino en su demografía. Estoy muy preocupado de que la iglesia esté en un curso que va a terminar en relativamente menos hombres siendo cristianos activos.

En cuarto lugar está mi afirmación de que la apologética es una clave para hacer la iglesia y la fe cristiana relevante para los hombres una vez más. Las personas piensan que teniendo programas deportivos o actividades de barbacoa o parillada para los hombres va a traer más hombres. Pero tengo la convicción que la apologética es el mejor de los secretos escondidos para atraer a los hombres. Los hombres necesitan ver que Jesús de Nazaret no sólo fue un hombre fuerte sino también un hombre inteligente. Nunca sospeché que la apologética tuviera este efecto especial en los hombres. No tenía la intención de ministrarles en particular a los hombres en este ministerio. Pero simplemente la atracción que tiene la apologética para los hombres es innegable. En mi clase Defenders [Defensores] tenemos hombres que ni siquiera asisten a la iglesia, pero regularmente vienen a mis charlas acerca de la doctrina y la apologética cristiana. Una mujer en la clase me dijo, “no entiendo mucho de lo que usted dice. Pero estoy contenta de venir porque esta es la única actividad espiritual en la que mi esposo participa conmigo”. ¡Increíble!

¡Alexandra, yo dudo que lo que he dicho en respuesta a tu pregunta vaya a hacer mucho en reconstruir tu fe en mis palabras! Mis observaciones acerca de la atracción peculiar que la apologética cristiana tiene para los hombres no podría estar correcto políticamente, pero creo que son ciertas, aun si defraude y sea de shock para algunos.

- William Lane Craig